El zumbido ha sido cerrado por no conseuir suficientes apoyos.
Nunca antes había visto proliferar tantos medios de circulación como en la actualidad: tráfico de coches, motos, coches de caballos, metro, tranvía, patínes eléctricos, bicis...Sólo falta el tráfico aéreo.
Creo que la movilidad de las personas debe regularse y establecer unos límites para la buena convivencia pero se debe también concienciar y educar. Esa labor le corresponde a los organismos de tráfico y de ciudadanía correspondientes, dando cursos de formación y civismo y sancionando a los imprudentes.