Vivo en el barrio de Abrantes (Carabanchel), en una zona nueva en la cual no hay colegios, ni públicos ni privados. Los cuatro colegios públicos más cercanos se encuentran en la avenida de Abrantes. El más próximo (unos 10 minutos a pie), es considerado "de difícil desempeño para los maestros", debido al gran número de alumnos inmigrantes y de etnia gitana (¿cómo será para los alumnos?). Otros dos tienen más de 50 años y el cuarto ha cumplido los 25.
Quiero destacar la penosa situación del "CEIP San Ignacio de Loyola", uno de los que tienen 50 años. Lleva pendiente de reforma más de 1 año y para colmo estas navidades le han clausurado el gimnasio por la aparición de grietas. Entre otras deficiencias, el acceso al mismo se realiza por una larga y pronunciada escalera, careciendo de rampa o acceso a pie de calle, por citar una de las más llamativas.
La calidad de la enseñanza no se mide sólo por los contenidos o la cualificación de los educadores, también por las instalaciones y sus medios materiales. ¿Debemos esperar a que ocurra una desgracia para que se tomen medidas?. Esperemos que no sea así.